Reconocimiento de iris

Aunque existen diversas técnicas biométricas que se sirven del ojo humano en la identificación de personas – utilizando las características de la retina, la córnea o el iris –, Serban Biometrics utiliza la tecnología basada en el patrón del iris ocular. La razón principal radica en que, gracias a la protección de la córnea el iris posee gran estabilidad frente a posibles cambios por accidentes.

El ojo humano es un fotorreceptor que transforma la luz que recibe del mundo exterior en impulsos eléctricos que envía al centro nervioso de la visión en el cerebro. La córnea, localizada en la capa externa del ojo, es una membrana muy resistente que deja penetrar la luz hacia el interior del ojo. El iris se encuentra en la capa media y es visible a través de la córnea. Presenta una abertura en su parte central: la pupila.

Características del sistema de reconocimiento de iris

Esta técnica biométrica posee una serie de características importantes que, añadidas a su invariabilidad, garantizan su viabilidad ya que aseguran una unicidad extremadamente alta, con unas tasas de falsa aceptación nulas:

  • Resulta sencillo determinar si el sujeto que usa este tipo de sistemas está vivo, pues el iris presenta ciertas variaciones en su apertura con cambios de iluminación y con iluminación fija. Esta característica es útil para casos de detección de fraude, si el sujeto intenta identificarse con una fotografía, por ejemplo.
  • Es una técnica no invasiva de fácil aceptación por parte del usuario.
  • Aunque los dos ojos de una persona tienen patrones distintos, la unicidad se cumple teniendo en cuenta el ojo del cual se está tomando la imagen.

Tratamiento de las imágenes obtenidas

Para la captura de imágenes se utilizan cámaras que trabajan dentro del espectro infrarrojo. La córnea, al ser una superficie lisa y continuamente lubricada, posee un alto índice de reflexión. Utilizando cámaras infrarrojas la iluminación necesaria para obtener una imagen válida del iris no molesta al usuario – el rango de visión del ojo humano no incluye el espectro infrarrojo – y además, las imágenes obtenidas no dependen del color.

Una vez la imagen del iris ha sido captada, debe realizarse un preprocesado de la misma con el objetivo de aislar completamente el iris del resto de la imagen obtenida. Esta imagen ya preprocesada pasa después por un módulo de extracción de características biométricas. La información obtenida finalmente, junto con su comparación con aquellas almacenadas previamente en la base de datos a través de una comparación 1:N, hace posible la identificación del individuo de forma unívoca.

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